Archivo del Autor: Don Pinpon

¿Qué sonido emite el zorro?

Definitivamente, no todo es sexo en internet.

Canción de Fuego y hielo.

La saga Canción de Fuego y Hielo, más conocida como Juego de tronos por culpa de la HBO, ha rebasado claramente las expectativas iniciales de su autor y editores, trascendiendo el concepto best-seller y alcanzando la categoría de fenómeno mediático.

JuegoDeTronos

En el presente post comentaremos varios aspectos clave que han hecho popular esta saga, sin incurrir en spoilers.

Durante los últimos días de un largo verano, una sombra de guerra amenaza la integridad del reino, y los astutos y calculadores participantes del Juego de Tronos disponen sus fichas sobre el tablero sabedores de que “cuando juegas al Juego de Tronos, o ganas, o mueres”.

Así la historia nos sumerge en las intrigas y ambiciones de las distintas casas y linajes de Los siete Reinos por el control del Trono de Hierro, símbolo del poder y la unidad de Poniente.

(++) La ambientación.

El autor hace de su saga un pequeño universo, con su historia, sus mitos y sus leyendas, acercándonos a las distintas costumbres de cada reino e incluso a sus peculiares gastronomías, todo ello perfectamente hilado en la narración y sin sin hacerse innecesariamente pesado, lo cual ya es todo un logro.

La saga tiene lugar en un mundo que tiene la particularidad cósmica de de que las estaciones duran una cifra variable y considerable de años. Esto supone el primer absurdo, ya que el concepto de estación está necesariamente enclavado dentro del año. Es sólo en virtud de lo entretenida que resulta su lectura que el lector admite a George R.R.Martin (sí, su acrónimo es grr) la licencia semántica. “Consecuentemente”, dicho mundo sufre severos y prolongados inviernos que en el mejor de los casos, diezman la población y que pueden llegar a durar una generación. Hay un claro estancamiento económico y tecnológico durante al menos el último par de milenios que mantienen al mundo atascado en una especie de Edad Media.

Pero la obra no sólo se encuentra en las estanterías de literatura fantástica de nuestras librerías por sus anormalmente dilatadas estaciones.  Para gusto o disgusto del lector se nos presentan varios panteones de dioses y demonios, artefactos mágicos, poderes arcanos y todo un bestiario de criaturas mitológicas: desde dragones, a mantícoras e incluso muertos vivientes (sí, habéis leído bien).

(+++++) El tema.

El tema central, la intriga palaciega, da mucho juego y tiene mucho tirón.  Y más si está salpicado de sucias traiciones, ambición desemedida, orgullo y honor.

Es conocida la inspiración de la obra en la Guerra de los cien años y en la Guerra de las Rosas, y es que las atrocidades, intrigas y villanías que se narran, poco tienen que envidiar a las que efectivamente tuvieron lugar en el convulso pasado histórico europeo.

(+++) El estilo.

Martin no es el máximo exponente de la literatura contemporánea, pero no da puntada sin hilo. Hace uso de un estilo muy sencillo y efectivo, con un dominio asombrosamente eficiente de las descripciones, tanto de personajes como de ubicaciones (no tanto en las batallas) y con cuatro pinceladas es capaz de sumergirnos de lleno la trama. En algunas ocasiones es casi poético, mientras otras resulta innecesariamente cruel, procaz y vulgar, pero casi siempre va cargado de ironía y es bastante crudo.

(+++++) Los personajes.

El autor nos narra la historia desde la perspectiva de los personajes de las distintas casas, presentándolos en su contexto, en toda su complejidad; con sus dioses, motivaciones, rencores, gestas, equivocaciones, maldades y bondades. Nos aleja por tanto del ideal alegórico de J.R.R. Tolkien, de que los buenos son perfectos y los malos son torpes y diabólicos, huyendo de etiquetados morales y otros convencionalismos baratos.

Otra característica que le añade un encanto especial al tratamiento de los personajes es el coraje del autor a la hora de eliminar indiscriminadamente a los personajes de la trama y que injustamente le ha ganado tantos detractores. Si eres de los que se encariña demasiado con los personajes, quizá esta no es una saga para ti.  Independientemente de cuáles sean tus personajes favoritos, seguramente verás morir a algunos de ellos de forma miserable, humillante o inmerecida.

(+++) La trama.

Nos narra la pugna de las distintas casas de Poniente por el poder mientras oscuros rumores reportan una amenaza peor aun que las mismas guerras.

En líneas generales mantiene la atención y el interés del lector. Vemos al autor hacer gala de una audacia inusitada en ciertos giros que toma la misma, aunque hay que decir que tiene notables altibajos, y que en no todos los libros está igualmente cuidada. Desgraciadamente, los excesivamente bruscos cambios de ritmo, omisiones y la misma estructura, parecen denotar que la obra está excesivamente influída por decisiones editoriales.

A modo de resumen, aunque tiene serios altibajos, su lectura es a menudo satisfactoria y se hace, globalmente, relativamente amena. Es recomendable para los aficionados al género fantastico, e incluso para quienes disfruten con las intrigas y sepan perdonar que pertenezca a dicho género.

Camino Moria

Ahora que el estreno de la primera parte de “El Hobbit” vuelve a poner en boga la “Tierra Media”, es buen momento para hacer un desacralizado resumen de la trilogía siguiente con “Camino Moria”, del Reno Renardo.

Felices Fiestas

De parte de los colaboradores de este cuestionable Blog, quiero agradecer a todos y cada uno de nuestros visitantes la notable acogida que hemos tenido este año, en que rebasaremos (aunque sólo gracias al abuso del rentabilísimo  topic “bragas usadas”) las 2.400 visitas que hemos recibido, aproximadamente 2.400 más de las que un servidor se esperaba.

Seguiremos intentando sacar más tiempo para dedicarle y quizá consigamos ampliar el número de colaboradores.

Aunque el mundo sigue después del fin del calendario maya, está bien jodido. Por todo ello os deseamos (especialmente a los más puteados por el trabajo o la falta de éste), unas

¡felices y no demasiado miserables fiestas!

¡Merry crappy Xmas!

Steven Seagal es la Opción Final (Grandes mierdas de los videojuegos Vol. I)

No es una aseveración que haga un servidor, es el título que han escogido para el juego.  Eso sí, tened bien presente la sabiduría que encierra dicho título a la hora de elegir un juego de snes o una película de acción. Steven Seagal es la opción final.

En justicia he de decir que no fue terminado. Era lo que en desarrollo de software se llama prototipo y su desarrollo fue abandonado (felizmente).

Esta crítica pretende ser objetiva con ciertos aspectos del juego.

No soy precisamente fan de Steven Seagal (de hecho, no conozco a ninguno) pero no quiero ofender a nadie, entrando a analizar aspectos como sus dotes interpretativas ni su estado de forma (entrenado en varias artes marciales y ha  llegado a  séptimo dan de Aikido, prácticamente inaccesible para los occidentales… vamos a darle un respiro que tiene ya 60 años). Me limitaré a hacer una crítica del juego.

¿En qué demonios estában pensando los desarrolladores?

Gráficos: son terribles. Utilizar imágenes digitalizadas para los sprites de personajes y cutrebitmaps en los sprites de objetos y en los escenarios… siempre ha dado un resultado nefasto, y las animaciones no son ni aceptables, con especial mención para la patada a lo Chiquito de la Calzada. Por cierto, ¿en qué clase de sótano de megacorporación hay bóvedas de arco medievales llenas de esqueletos?

Música: no puede ser más machacona, una especie de drum’n bass horrible que se repite sin piedad hasta que desconectas el volúmen o te das de cabezazos en la pared hasta perder el sentido (lo que antes suceda).

Jugabilidad: es terrible, más allá de lo que faltase por implementar en la programación. Sólo interactúas a golpes (incluso con los interruptores) y los enemigos son prácticamente inofensivos.

Y el juego, básicamente es estúpido.

¿Qué han hecho para desatar la ira del actor y sheriff? Lo único que vemos es que Steven irrumpe en las instalaciones y empieza a ostiar a afanosos obreros e inofensivos científicos… y lo peor, estos ejemplares y dedicados trabajadores siguen currando tranquilamente sin soltar sus portadocumentos al ver a un tío armado soltando golpes y balas a diestro y siniestro matando a sus compañeros. En ciertos lugares, en vez de puertas hay unos arcos electrificados cuyo interruptor está al lado, accesible a cualquier intruso ¿de qué clase de maligna megacorporación estúpida se trata?

Una imagen estática no podría reproducir toda la cutrez que encierra su circuitería, por lo que os he dejado un vídeo para que lo veáis por vosotros mismos… si os atrevéis.

Tributo freak a los Ochenta.

No es que el grupo sea muy del gusto de Don Pimpón, pero siempre que escucho esta canción me pongo ligeramente nostálgico.

Los ochenta… ah!, viviendo sin facebook,  los esclavizadores smarth phones, whatsup, … sin preocupaciones más allá de conseguir monedas de cinco duros para ir a los recreativos a la salida del cole… aquellos tiempos en que florecían los videoclubs y las salas de recreativos, en que con cien pesetas te sentías John D. Rockefeller y no existía Sálvame y por tanto la humanidad no estaba del todo condenada al fin del mundo que aconterá a finales de este año.

Es un fenómeno curioso… todos los recordamos con inexplicable cariño, aun sabiedo que si nos devolvieran a los ochenta, sin las comodidades de la vida moderna, muchos se suicidarían antes de un mes…

¿Quieres rememorar esa época dorada? ¿O quieres saber por qué tu hermano mayor es tan cabrón? Dale al play y ríndeles un poco de tributo.

Breaking Bad

Hace ya tiempo me propuse colgar un post de esta serie, una de las mejores de los últimos tiempos, propósito del que sólo me he retrasado por la falta de tiempo y el temor de no saber hacerle justicia. Si hubiera concluido con el final de la cuarta temporada, diría que esta serie es perfecta… ahora tendremos que esperar algo más y rezar porque la nueva temporada, que se estrena en unos días, siga rayando al mismo nivel.

Para el que no lo conozca, Walter White (interpretado por un sorprendentemente creíble y tragicómico Bryan Cranston) es un brillante químico. Por motivos personales hubo de dejar su trabajo en un prestigioso y puntero laboratorio que fundó y por azares del destino termina dando clases en un instituto de secundaria en Albuquerque, EE.UU., lo que le obliga a pluriemplearse en un lavadero de coches para pagar la hipoteca de su casa.  Walt es un tipo correcto, buen padre, marido y profesor, que siempre ha vivido evitando los conflictos innecesarios y subordinándose a las normas.

Pero todo cambia el día en que le da un chungo y tras acudir al médico descubre que tiene un cáncer en fase avanzada. Ese día sufre una crisis de histeria y se da cuenta de que después de una vida de paciencia, corrección y esfuerzo, después de tragar mierda y hacer el primo, la vida le recompensa con un cáncer de pulmón. Va a morir pronto, sin haber vivido de veras y dejando a su familia en la ruina.

Eso le hace replantearse las cosas y empieza a pensar en cómo un profesor de química de secundaria puede hacer el suficiente dinero en unos meses para poder mantener a su familia y poder vivir de veras lo poco que le queda de vida. Entonces se topa con Jesee, un ex alumno rebotado, tarado y medio yonki que se dedica a cocinar meta(anfetamina).

Empieza a meterse en una dinámica que se va complicando cada vez más conforme avanza la enrevesada y adictiva trama, se presentan los distintos personajes y conforme vemos como va evolucionando y adaptándose el personaje principal a lo que le rodea guiado entre un resentimiento iracundo al inexistente karma y un instinto de la lógica y la autoconservación en las numerosas intrigas que concluyen en el final apoteósico de la cuarta temporada.

Habréis oído muchos “hypes” de Breaking Bad, pero nada de lo que os adelanten sería un prólogo digno de lo que veréis. Quienes hayáis disfrutado ya el final de la cuarta, tenéis una cita el día 15 de julio con el estreno de la quinta. Quienes aun no la hayáis visto, solo empezad a verla y cortadle la lengua a cualquiera que ose espoilearos la trama.

A veces nos acostumbramos al mal cine y a las malas series y se nos olvida que producciones como ésta pueden llevarse a cabo.

Buffalo Bill bailando “goodbye horses” (Las escenas más inquietantes del cine Vol. I)

Sin duda una de las escenas más inquietantes de la historia del cine:

El asesino en serie Buffalo Bill de El Silencio de los Corderos, bailando al ritmo de “Goodbye Horses” de Q Lazzarus, después de su sesión de corte y confección de trajes de piel de mujer, con su peluca de cuero cabelludo humano mientras se esconde el pene entre las piernas y se mira en el espejo diciéndose:

¿Me follarías? ¡Te follaría duro!

Una crítica retrospectiva de Twin Peaks

Si en mi entrada anterior despotricaba contra Lynch, también llevaba tiempo queriendo dedicarle un post a las maravillas de la serie Twin Peaks, de la que es co-creador y director.

Además de serie de culto, es una serie revolucionaria, quizá la más influyente de la historia de la televisión, a la que incluso las series de hoy día rinden tributo con numerosos guiños y de cuya inspiración beben numerosos directores y guionistas. Puede volver a verse con la perspectiva de los años y nos sigue sorprendiendo lo bien cuidada que está y los matices que pudimos haber pasado por alto antes.

La serie tiene lugar en Twin Peaks, un bello y remoto enclave de  montaña rodeado de exuberante bosque, cataratas y un lago. Una belleza natural que contrasta con la podredumbre moral que tiene lugar allí. Salpicada de enigmáticos elementos sobrenaturales asociados a los espíritus del bosque de los que los nativos dejaron constancia.

La historia comienza con el hallazgo del cadáver de Laura Palmer brutalmente forzado.  El F.B.I. envía allí al agente especial D.B. Cooper, quien armado con su ingenio, sus peculiares métodos y su grabadora, se instala en su habitación de hotel, y empieza a conocer a los no menos peculiares personajes que pueblan los Picos y a investigar los hechos hasta esclarecer los mismos. ¿O no? Porque la primera temporada concluye con una revelación perdida y la segunda y última temporada es la habitual orgía de sinsentidos a que nos tiene habituados Lynch y que tras el abrumador éxito de la primera ya tenía poder para perpetrar, permitiéndose el lujo de terminar volviendo las tornas en la trama de forma que al final, el espectador es devuelto de una patada en el hígado a la célebre máxima de la ironía socrática.

La abrumadoramente sugerente estética, los elementos imposibles y desconcertantes, el modo en que se introduce la serie y avanza la investigación es Linch en estado puro y sin adulterar. Mención especial merecen los geniales y desconcertantes experimentos narrativos de que hace uso.

Por supuesto peca de introducir elementos en la trama que ni el mismo Lynch puede ni quiere cerrar, que le aportan el velo esotérico característico del atractivo lynchiano, pero cuando nos hemos dado cuenta ya estamos cautivados por el pueblo, la personalidad del agente Cooper, la banda sonora de Angelo Badalamenti, y por la esperanza de conocer el fin de la trama que a partir de la estrambótica segunda temporada empieza a elevarse exponencialmente hacia el absurdo. Después de la expectación levantada por el final, hubo un intento de exprimir más el fenómeno Twin Peaks en forma de largometraje. Así, la precuela “fire walks with me”  profundiza un poco en la historia y en los personajes sin hacer revelaciones significativas.

En resumen, un “must see” en toda regla para todos a quienes interese lo audiovisual, y en particular para los habituales de las series de televisión. A quien no le haya convencido aun, le diré que podrá ver (en su primer papel para televisión) a David Duchovny haciendo de travelo. Ahí queda eso.

No es para entenderla o analizarla, si no para rallarse uno mismo (ay, de quien ose verla ciego de THC! ). Pero sobre todo, para disfrutarla y entretenerse.

Porqué no trago a David Lynch

En primer lugar debo decir que esta opinión es personalísima, no tiene por qué estar respaldada por ningún otro miembro de Freak Files, y que no pretendo ofender a ningún fan de David Lynch, sino expresar mi opinión y reflexionar sobre su obra.

Aunque no me disgusta toda su obra (me gustó Twin Peaks) con mis respetos para los millares de personas que lo consideran un genio, a mí me recuerda a los sastres del cuento “El traje del Emperador”.

Él mismo afirma que la interpretación de sus películas es personal, pero va mucho más allá. En realidad se limita a ofrecer un comienzo de historia muy sugerente (sólo el comienzo, nunca las termina porque no sabe hacerlo) presentado con una estética más sugerente todavía.

Una parte del interés que despierta es por su presentación estética, pero la mayor parte sin duda se corresponde con la prometedora historia que empieza a contarnos.

Ahora bien, ¿por qué es tan sugerente? lo es tanto porque juega a desconcertar al espectador con elementos absurdos. Por lo irreconciliable de dichos elementos la trama resulta tan enigmática que pensamos que cuando se cierre sólo podrá hacerlo de una forma sorprendentemente hábil e interesante. Así consigue llamar nuestra atención. Pero su trabajo ya está hecho, ya no hace falta terminar la historia con ningún sentido.

En mi experiencia como expectador, cuando termino de ver sus películas, siempre abandono la sala confuso, cabreado e insatisfecho aun sabiendo a lo que iba, a ver una mera sucesión de videoclips sin sentido.